En estas epocas sentarme a escribir es algo me cuesta horrores. Segun dicen, cuando mas inspiracion para estas cosas tenemos es cuando estamos bajoneados, melancolicos, tristes. Esto debe ser un buen sintoma, no estoy en ninguno de los estados anteriores.
Sin embargo tampoco me siento el hombre mas feliz del mundo, para ser sincero muy lejos estoy de eso. Solo me siento un hombre mas entre la multitud, sin mucho que decir, sin mucho que contar. Solo uno mas. Como vos o como aquel que viajo conmigo en el subte de la mañana. Y en realidad me preocupa ser solo un hombre mas. Quiero contar una historia diferente, una historia que te deje pensado y mientras tanto no las tengo.
Me relajo, lo dejo ser, las cosas salen, las cosas pasan. Todo tal cual parece decir el libro de la vida. Ese libro que alguna vez a todos nos leyeron y que nos parecio tan perfecto como ideal, pero con el tiempo las mensajes del libro se vuelven por lo menos “dudosos” y ahi es donde empezamos a leer otros libros y nos damos cuenta que ni todo era tan blanco, ni que todo era tan negro, que habia muchos grises. Son los grises que te muestran otras versiones. Leetelas todas, pero no te olvides que no sirven de nada si vos no escribis la tuya.

