Archivo diario: mayo 27, 2010

Maradona es mas grande…

Las últimas vacaciones fueron diferentes. Con Angel, el Cata y Maxi decidimos por primera vez salir del país y nos fuimos a brasil, mas exactamente a el morro.
El morro es una isla a unos kilómetros del continente, donde no hay autos, donde las frutas abundan y las aguas son transparentes. Los negros parecen hacer una rutina diaria de gimnasio, pero lo sorprendente es que no hay gimnasios. Las negras desfilan un sin fin de caderas directamente formadas para el sexo.
Así era el morro, por momentos me imaginaba que estábamos un lugar alejado de la sociedad, donde no se tenia contacto con el capitalismo y toda la mierda que nos rodea, como la película “ la playa”, bueno pero acá había un poco menos de marihuana.
Los días eran perfectos y las noches delirantes. Tanto como aquella primera noche.

La noche empezó a ponerse extraña, cuando luego de una caminata interminable con subidas y bajabas, llegamos al boliche. En la entrada logramos escuchar a un grupito de brasileros al grito de: “don Aldo”, “don Aldo”, enseguida nos emocionamos al darnos cuenta que dicho grito iba dirigido a nuestro amigo cata, por su parecido al famoso goleador brasilero.

La noche transcurría con algún rebote International, alguna avivada criolla, o alguna conversación nacionalista de aquellas que surgen cuando las caipiriñas empiezan a hacer efecto y la hermandad latinoamericana no se hace tan notoria.

Pero lo lindo empezó a pasar a eso de las seis de la mañana. No recuerdo si el ritmo de la música era marcha o candombada, lo que si recuerdo es a aquellos morochos pensándose los dueños de la noche, los dueños del movimiento, los dueños de su país.

La ronda empezaba a formarse. Y como en toda ronda, siempre alguien se dirige al medio para destacarse con algún paso. Y fue el. Un morocho de alrededor 1.70 cm, con ropa que le quedaba grande y algunas cadenas colgando. Con un paso bastante bueno, pero a simple vista uno se daba cuenta que era menos de lo que podía dar, la gente le festejo su movimiento, acto seguido chocaba las palmas con sus amigos brasileros, al mejor estilo ingreso jugador de la NBA.
Pero la cosa no podía quedar ahí. Ángel y Maxi, me miraron. Sabían que yo tenia algo guardado. Un paso que no dejaba de tirar en ningún evento desde aproximadamente los 17 años de edad, que debe ser el año que lo aprendí, aunque no por ello menos efectivo. Ellos lo pedían y sentí que toda la gente no brasilera presente también lo hacia.

Mi paso fue un éxito. Creo que los mas sorprendidos, fueron los norteamericanos, que nunca habían visto un paso de murga. Ahí estaban todos festejándome la pirueta, dándome como ganador de la contienda con sus aplausos. Pero a el no le causo gracia. El brasilero transpiraba bronca y empujando a sus amigos volvió a la ronda.
Lo que hizo ese muchacho, me es difícil hasta de contarlo, imaginen lo que fue hacerlo. Una especie de vuelta en aire, con un giro 180 grados para caer parado .Imposible.
Al instante hizo un gesto que al principio me pareció gracioso, pero algunas horas después me di cuenta que en realidad se trataba de una declaración de guerra.
Aun sin notar este detalle, me sentí perdido. Si bien los que estaban en el recinto debían ser 15 personas, me sentí observado por millones.
Sus miradas se dirigían a mi. Un simple argentino, que se pensaba que bailaba bien.
Pero sus ojos transmitían esperanza, piedad y fe. No podía fallar.
Ángel, me decía algo que no lograba comprender, Maxi me alentaba fervorosamente y el cata… bueno el cata se estaba chamuyando a una mina, pero también quería que me luciera.
Ahí fui yo. Con más miedo que ganas. Una vuelta carnero totalmente desdibujada, que de casualidad no termine en el piso, pero logre mantenerme en pie, para levantar la frente, para levantar las manos.
Con poca lógica, pero con muchísima pasión la ronda se abalanzo hacia a mi, con yanquis emocionadas, españoles eufóricos y con algunos argentinos que empezaba a cantar:

“ Brasilero, Brasilero…. Que amargado se te ve…
Maradona es mas Grande, es mas Grande que Pele….”