Tal vez cuando mañana te despiertes, vas a volver a la realidad. A los besos apasionados caminando por la plaza, a la mañana fría escapando de entrar a la escuela o los sábados interminables dentro del club del barrio.
Tal vez mañana cuando te despiertes, vas a estar volviendo a tu casa tarde y en la mesa solo vas a faltar vos o en una de esas te vas a encontrar sentado en la vereda durante toda una noche de verano y porque no pensar en despertar en aquel colectivo que te tomaste cuando volvías de bailar.
Tal vez mañana te despiertas y tengas que decidir, si cambiar de escuela, que vida querer llevar, que carrera elegir, a quien darle tus besos.
Tal vez mañana te encuentres amaneciendo compartiendo una cama de una plaza, discutiendo por si podrías salir esta noche o buscando riñas con amigos para tener una buena historia para contar el día de mañana.
También te podes despertar con otra sensación. Yéndote a la cama sin comer como castigo de papa, cuestionándote que será de tu vida sin ella o preguntándote a donde estará toda la gente que nos abandono.
Tal vez nunca vuelvas a esas mañanas, tan frescas, tan irreales, tan tuyas.
Pero mañana vas a tener otra mañana, diferente, imposible de anticipar y cuando pase esa mañana, vas a seguir acumulando mañanas a las que en algún momento te gustaría volver a despertar.
me encanta