Pensemos en la persona.
Sumémosle la buena onda. Restemos desinterés.
Multipliquemos por tiempo.
Sumemos cuatro veces atracción. Dividamos por la falta de química.
Le restamos las malas actitudes y le sumamos las sonrisas en el día.
No nos olvidemos de sumar las similitudes pero tampoco las diferencias.
Después les restamos la mitad de las diferencias.
Se restan las mentiras. Sinceridad, suma.
Potenciemos en tres respecto a su buen humor.
Contemplemos su inteligencia pero todavía no la usemos.
Importantísimo dividir las diferencias en ideales y valores.
La simpatía suma, pero la ironía resta.
Sumemos el Orgullo.
Los sentimientos valen por tres.
Multipliquemos por lo que nos parece su personalidad.
Restemos el orgullo.
Dos veces se suma por lo que transmiten sus ojos.
Tres veces restamos lo que duelen sus palabras.
Triplicamos por las ganas de pasar tiempo con la persona.
La ecuación es perfecta. Mientras mas alto te de el resultado, mas cerca estas de la persona que buscas.
Sencillamente bellisimooo!!!!
Bueno bueno, muy bueno….
me gusta ese juego de palabras caracteristico de …DANDO CHANGUI….
plaf plaf
chau!
No estaba tan errada si ponemos un poco de esas fórmulas en la educación de nuestros chicos dentro del aula
Lo que hace a una persona es la totalidad de sus cualidades y defectos, o por lo menos, lo que siempre rescatamos. Estaría bueno que de vez en cuando nos detengamos a observar cada uno de esos condimentos y los valoremos por lo que son. No nos quedemos con lo superficial, lo evidente, las partes también importan !
Gracias por agregarme al Blogroll. Ya te tengo en mi reader para leerte con más tiempo. Saludos!